Los autos están equipos con 15 cámaras de 75 megapíxeles, GPS y láseres, entre otros instrumentos. Además de Capital Federal, se recopilarán datos del Gran Buenos Aires, La Plata, Santa Fe, Rosario y Córdoba.
Como ya adelantamos la semana pasada, este miercóles comenzó en la recolección de datos de Google Street View, un servicio inaugurado en 2009 que permite la exploración de imágenes en 360 grados de las ciudades más importantes del mundo.
En la Plaza del Congreso se realizó la presentación a la prensa, con la presencia del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri; y el jefe de Gabinete, Horacio Larreta. Allí se mostraron los vehículos, que cuentan con cámaras de 75 megapíxeles y 15 lentes que fotografían en 360 grados.
Además, los autos incorporan dos antenas GPS, láseres que calculan las distancias de las imágenes y generar el efecto 3D, discos rígidos para el almacenamiento del material fotográfico y de los datos, y una pequeña computadoraque ejecuta el sistema. Los vehículos están “ploteados” con la estética de Google, así que será fácil reconocerlos por las calles.
Street View no sólo recopilará fotos de la ciudad de Buenos Aires, sino también del Gran Buenos Aires, Rosario, Santa Fe, La Plata y Córdoba. Las imágenes estarán disponibles dentro de seis o siete meses, pues el equipo de Google deberá procesarlas. Esto incluye el borrado de rostros de los peatones y de las patentes de los autos.
Para garantizar aún más la privacidad de los datos compartidos en la plataforma, los usuarios pueden solicitar la remoción de la fachada de sus casas en caso de que sean fotografiadas en la plataforma, lo cual demorará unas 48 horas en hacerse efectiva.
En la actualidad se pueden “visitar” a través de Street View más de 3.000 ciudades de 50 países, incluyendo cientos de lugares emblemáticos de todo el mundo, como el Tower Bridge de Londres, la Quinta Avenida de Nueva York y los Campos Eliseos de París. También hay atracciones como el museo Reina Sofía, la Casa Blanca, el Aconcagua, etcétera.
Reparación de PC:
Instalación de S.O., Office 2007, 2010, Aimp3, Acrobat Read8, WinRAR3,Skype,CCleaner,RealPlayer, Nero8, Antivirus Avast Free, otros ...
$ 300
Reparación de Notebook/Netbook:
Instalación de S.O., Office 2007, 2010, Aimp3, Acrobat Read8, WinRAR3,Skype,CCleaner,RealPlayer, Nero8, Antivirus Avast Free, otros ...
$ 300
Ahora, Bill Gates vuelve a estar bajo las luces de los flashes.
¿Parricidio? Según divulga la agencia de noticias Reuters,
tres de los veinte inversores de Microsoft Corp. ejercen presión para correr de la escena a quien fundó la compañía junto a Paul Allen hacia 1975.
Actualmente Gates es presidente de Microsoft, además de miembro del consejo de administración y principal inversor individual con el 4,5% de las acciones. De hecho, su nombre apareció en
este comunicado oficial como relevante en la mesa ejecutiva que postulará y elegirá al próximo CEO.
El mencionado trío de inversores, quienes en conjunto cuentan con el 5% de los títulos de Microsoft, aduce que Gates “bloquea la adopción de nuevas estrategias” y que “limitaría el potencial del nuevo CEO para hacer cambios de significancia”. Al momento, sus nombres no han sido revelados y la noticia se escuda en las acostumbradas y anónimas “fuentes cercanas a la compañía”. Se indica que las negociaciones son de carácter privado.
Bill Gates, que fundó Microsoft hace casi cuatro décadas, había abandonado el puesto de CEO en junio de 2008, ocasión en la que fue sucedido por el ahora saliente Steve Ballmer, un hombre que había ingresado a la firma en 1980. Diversas especulaciones indican que Stephen Elop, mandamás de Nokia, es uno de los nombres con mayor peso para ocupar el puesto vacante.
Incluso así lo afirmó el propio Ballmer.
“Para que el jardín de Microsoft vuelva a ser verde, quizás haga falta arrancar todas las hierbas viejas”, dice el sitio
IT Espresso en su repaso. Una reflexión algo cruda, aunque sin dudas parte del pensamiento de este grupo de accionistas citado por Reuters. Resta por saber qué peso tendrá la voz de estos inversores en la mesa de negociación.
Imagen: The Guardian